Mi enfoque terapéutico consiste en escuchar activa y respetuosamente a mis clientes, comprender su situación actual y sus preocupaciones, proporcionar un espacio donde encontrar alivio, identificar sus fortalezas y promover cambios positivos para fortalecer sus vínculos y mejorar su calidad de vida.
Utilizo prácticas terapéuticas basadas en evidencia científica, sensibles al trauma y culturalmente competentes, que me permiten proveer una intervención de calidad, adaptada a la medida de las necesidades de cada familia en su situación particular.
Los problemas son identificados a través de la colaboración mutua, buscando entender su significado y posible función. Diferentes estrategias son exploradas dirigiéndose a aquellos patrones de interacción poco efectivos de manera que los padres puedan desarrollar e implementar estrategias y herramientas que tengan la mejor probabilidad de obtener un cambio positivo y permanente en el tiempo, así como también una conexión más profunda con sus hijos. Trabajo con mis clientes evaluando regularmente el progreso, capitalizando en lo que va funcionando y ajustando el trabajo consiguientemente.
Recibí mi título de Psicóloga de la Universidad Diego Portales en Chile, y trabajé como Terapeuta Infantil en mi país natal por más de diez años. En Seattle, comencé trabajando como Educadora Bilingüe para Padres (Español/Inglés) y luego de recibir mi entrenamiento en Terapia de Interacción Padres-Hijos en 2009, el trabajo con padres y el vínculo con sus hijos se convirtió en mi pasión y el foco más sustancial de mi práctica profesional. Más tarde integré los avances en neurobiología, mindfulness, autocompasión e investigación relativa al trauma al marco teórico de mi práctica basado en la teoría del apego y teoría cognitivo-conductual. Durante 17 he trabajado principalmente en agencias sin fines de lucro y paralelamente en mi consulta privada luego de recibir mi credencial como Consejera Certificada del Departamento de Salud del Estado de Washington (Licencia # CL60320104) en el 2013.
Aparte de mi educación formal, formación continua e investigación, el aprendizaje más valioso lo he obtenido de mi propia experiencia de vida. Soy esposa y madre de 5 hijos y he vivido el gran cambio de trasladarme desde mi país de origen a Estados Unidos con mi familia, en 2006.
Aunque trabajo con personas de diversas creencias religiosas, como cristiana que asistió a una universidad católica para realizar mis estudios de posgrado, puedo integrar la fe cristiana al trabajo que realizo con las familias que así lo deseen.
Escuchar y ayudar a niños y sus padres, es mi pasión y me siento honrada de poder acompañarlos en su caminar. Mi trabajo como coach, consejera y educadora de padres, me permite poner mi experiencia profesional y personal al servicio de otros, para ayudarles a vivir una vida más intencional, gozosa y gratificante.